Gracias y hasta siempre
Ayer fue nuestro penúltimo día de trabajo en el instituto en este año académico. Tuvimos reunión final de Claustro y de Consejo Escolar. Como responsable del centro de trabajo, tuve que comentar a toda la Comunidad que había recibido una comunicación de un familiar directo de nuestra antigua alumna saharaui, en la que se rogaba que quitásemos nombre y fotos de la misma para evitar represalias. Así que ya habréis observado que no ponemos ni su nombre ni sus fotos.
Esta situación era algo que se podía esperar, pues hemos sabido (muy tarde) que son demasiados los casos que se producen en nuestro país con esos niños, especialmente niñas, a las que sus padres biológicos dejan pasar más de media vida con los padres de acogida, sin regresar al desierto ni en vacaciones, para más tarde, sin estar muy claros los motivos, las hacen retornar con engaños, sin permitirles despedirse de esos padres de acogida quienes, amorosamente, han tratado, alimentado, educado y desvivido, por esos niños, especialmente niñas que han vivido en nuestro país incluso más de 10 años ininterrumpidamente. Incluso ahora, que ya son mujeres, con más de 18 años de edad, las siguen reteniendo en el desierto en contra de su voluntad.
La sensación de malestar y vacío en la Comunidad Educativa es grande, máxime cuando esta misma Comunidad ha estado colaborando a favor de la causa saharaui durante años y ahora ve impotente como esa bendita palabra llamada Democracia, que tantos años de sangre, sudor y lágrimas costó en este pueblo nuestro, es usada de manera baladí por la República Saharaui, cuando ésta permite que se den casos en los que a la mujer se le sigue privando de libertad para elegir su opción de vida.
- Lamentamos profundamente que también nos hayan coaccionado y no hayamos podido continuar con nuestro deseo expresado en este blog durante más de 2 meses.
- Lamentamos que los casos similares al que hemos estado defendiendo durante este tiempo no tengan la repercusión social que deberían tener para que no se haga sufrir inútilmente a los niños, especialmente niñas, ni a sus familias de acogida.
- Lamentamos que siendo tantas las familias de acogida que sufren estas desagradables situaciones no se atrevan a denunciar a los medios de comunicación nacionales para que no se vuelvan a producir.
- Lamentamos que existan organizaciones que no solamente no denuncien estos casos, sino que los potencien, sabiendo el daño que ocasionan, especialmente a los más débiles que son los niños, especialmente niñas. Esas asociaciones deberían ser las primeras que abogasen para que estos hechos no se produzcan.
- Lamentamos profundamente que nos hayan hecho escépticos ante la que siempre habíamos considerado una buena causa.
No obstante, queremos dejar patente nuestro más profundo agradecimiento a los cientos y cientos de personas que han estado recogiendo firmas, no sólo con las 2 campañas iniciadas desde el soporte “firmas on line”, sino también aquéllas que se han recogido en soporte papel. Igualmente, nuestro más sincero agradecimiento a los medios de comunicación que recogieron la noticia.
Gracias a todos y todas, amigos, conocidos, confidenciales, gracias por aportar vuestro granito de arena para intentar conseguir un mundo más justo y solidario, aunque, una vez más, nos hayan querido silenciar.
A pesar de todo: HAY QUE SEGUIR LUCHANDO POR UN MUNDO MÁS JUSTO.
27 de junio de 2008.